Páginas
(Mover a …)
Catálogo
Autores
Contacto
Tienda
▼
Theodor Kittelsen - La muerte negra
›
Pesta llega Allí viene con su falda roja como la sangre, harapienta y andrajosa, horrenda y espantosa. Su rostro es enfermizo, a...
Parnell, Young, Blair, Gray - Poesía de cementerio
›
Thomas Parnell - Nocturno sobre la muerte A la vacilante lumbre azul de la candela, ya no pasaré mis extensas noches de vigilia empeñado en...
5 comentarios:
Théodore Agrippa d'Aubigné - Estancias
›
I [...] Mi lugar de reposo es una oscura cámara cubierta co...
Antonio Cammelli il Pistoia - La Disperata
›
La desnuda tierra se cubre ya con su manto verde y tierno, y todo el mundo se alegra; yo, en cambio, doy inicio a mi gran llanto. Los árbo...
Marc-Antoine Girard de Saint-Amant - La soledad
›
¡Oh, cómo adoro yo la soledad! ¡Lugares consagrados a la noche, alejados del tumulto y del ruido, cómo dais sosiego a mis angustias! ¡Oh, ...
1 comentario:
›
Página Principal
Ver la versión web